Moixent y el Valle Ibero: el origen de nuestros vinos
Moixent y el Valle Ibero: el origen de nuestros vinos
Hablar de Dominios de MGP es hablar de territorio, pero también de historia. De un paisaje que ha sido habitado, trabajado y cuidado durante siglos. Ese lugar es Moixent, en el corazón del Valle Ibero, un enclave singular donde la viticultura forma parte de la identidad desde hace más de dos mil años.
Nuestros vinos nacen en una tierra con memoria. Una tierra que ya era cultivada por los íberos mucho antes de nuestra era y que hoy sigue expresándose a través del vino.
Moixent: tierra de viñedos desde hace más de 2.000 años
Moixent no es solo un enclave vitivinícola actual, es un territorio profundamente ligado a la historia del Mediterráneo interior. Hace más de 2.000 años, estas tierras estuvieron habitadas por los íberos, uno de los pueblos más avanzados de la península en su tiempo.
La Bastida Íbera de Moixent: origen y cultura del vino
En lo alto del territorio se encuentra La Bastida Íbera de Moixent, uno de los yacimientos íberos más importantes del levante peninsular. Desde este asentamiento, los íberos ya cultivaban la vid y trabajaban la tierra, entendiendo el vino no solo como alimento, sino como elemento cultural, social y simbólico.
Aquellos primeros viticultores ya supieron interpretar el paisaje, el clima y los suelos del Valle Ibero. Hoy, siglos después, seguimos cultivando la vid en esos mismos territorios, manteniendo vivo un legado milenario.
Un entorno con identidad propia
El Valle Ibero se caracteriza por su diversidad de suelos, su altitud y su paisaje abierto. Esta combinación natural crea un entorno único, donde cada parcela aporta matices distintos y donde el viñedo se integra de forma armónica con el entorno.
El Valle Ibero como expresión del vino
El Valle Ibero no es solo un marco geográfico, es el hilo conductor de nuestros vinos. Es el lugar donde nacen, crecen y evolucionan, y donde adquieren su personalidad.
Clima mediterráneo interior: carácter y equilibrio
El clima mediterráneo interior del Valle Ibero se define por veranos cálidos, inviernos fríos y una marcada amplitud térmica entre el día y la noche. Estas condiciones favorecen una maduración lenta y equilibrada de la uva, permitiendo desarrollar vinos con buena acidez natural, concentración aromática y estructura.
Este equilibrio climático es clave para obtener vinos expresivos, elegantes y fieles a su origen.
Suelo y paisaje como aliados
Los suelos del Valle Ibero, junto con la influencia del paisaje, condicionan el carácter final del vino. Cada parcela se trabaja de forma individual, respetando sus particularidades y potenciando su expresión natural mediante una viticultura de mínima intervención.
Cómo trabajamos el viñedo en el Valle Ibero
En Dominios de MGP entendemos el viñedo como un ecosistema vivo, heredero de una tradición agrícola milenaria.
Viticultura responsable y consciente
Cuidamos cada viña con mimo, adaptándonos a las necesidades de cada parcela y priorizando prácticas que favorecen la sostenibilidad, la biodiversidad y la salud del suelo.
Vendimias seleccionadas
La vendimia se realiza en el momento óptimo de maduración, seleccionando únicamente la uva que mejor expresa el carácter del Valle Ibero. Este proceso es fundamental para mantener la calidad y la identidad de nuestras producciones limitadas.
El Valle Ibero en cada una de nuestras marcas
Cada una de las marcas de Dominios de MGP es una interpretación distinta de un mismo territorio, una forma de contar el Valle Ibero desde diferentes miradas.
Señorío de Moixent
La expresión más profunda y elegante del Valle Ibero. Vinos de edición limitada que reflejan la complejidad del entorno, admitiendo el paso del tiempo y la crianza con naturalidad.
Casa La Muda
Un vino joven, fresco y directo, que transmite la vitalidad del paisaje y la cercanía de una tierra viva y auténtica.
Casa Turús
Una visión más sofisticada del Valle Ibero. Vinos con estructura, profundidad y equilibrio, donde la elaboración y la crianza respetan siempre el carácter del origen.
Más allá del viñedo: el paisaje como forma de vida
El Valle Ibero no solo define nuestros vinos, también nuestra manera de entender el territorio. Viñedos y olivares conviven en un mismo paisaje, reflejando una cultura agrícola basada en el respeto, la continuidad y el equilibrio.
Este mismo entorno nos permite elaborar aceites de oliva virgen extra de gran calidad, producidos con el mismo cuidado y la misma filosofía que aplicamos a nuestros vinos.
El origen como seña de identidad
En Dominios de MGP creemos que el verdadero valor de un vino está en su origen. El Valle Ibero es nuestra identidad, nuestra herencia y nuestro compromiso con el futuro. Desde los íberos que habitaron La Bastida de Moixent hasta hoy, esta tierra sigue hablando a través del vino. Nosotros solo la escuchamos y la interpretamos.